Marketing que
conecta.
IA que da
continuidad.
Conectamos tus campañas con agentes de inteligencia artificial para atender consultas, organizar contactos y facilitar el seguimiento.
Ejemplo ilustrativo. Respuestas, permisos y derivaciones definidos para cada proyecto.
Generar interés
es solo el principio.
Después hay que responder, entender la necesidad y mantener la conversación. Conectamos esas etapas con tu equipo.
Cuatro formas de hacer
avanzar tu marketing.
Un objetivo concreto. Los canales adecuados. Una solución que encaje con tu forma de trabajar.
Agentes de IA.
Conversaciones conectadas.
WhatsApp, correo y centralita: consultas habituales, recogida de información y derivaciones a una persona cuando sea necesario.
El mensaje adecuado.
En el momento oportuno.
Campañas segmentadas y secuencias de seguimiento para dar continuidad a la relación con tus contactos.
Publicidad con una
dirección clara.
Públicos, mensajes y creatividades definidos según tu objetivo. Revisamos los resultados para orientar los siguientes ajustes.
Tu presencia, también
fuera de tu web.
Directorios, menciones y espacios relevantes para reforzar la visibilidad y coherencia de tu negocio.
De una campaña
a una conversación útil.
Una persona ve tu anuncio y pregunta por WhatsApp. El agente recoge su necesidad, utiliza la información autorizada y prepara el siguiente paso.
- 01La campaña atrae.Un mensaje despierta interés.
- 02Llega una consulta.WhatsApp, correo o teléfono.
- 03El agente interpreta.Identifica qué necesita la persona.
- 04Responde o deriva.Dentro de los permisos acordados.
- 05Se organiza el seguimiento.El equipo dispone del próximo paso.
Ejemplo ilustrativo. Las funciones dependen de los canales, integraciones, permisos y condiciones acordados para cada proyecto.
Primero el objetivo.
Después, las herramientas.
La tecnología tiene sentido cuando ayuda a mejorar una parte concreta de tu marketing y de tu atención.
Conocemos tu negocio.
Qué ofreces, a quién te diriges y cómo gestionas tus contactos.
Conectamos las etapas.
Mensajes, canales y puntos de intervención humana.
Comprobamos el recorrido.
Respuestas, conexiones y situaciones que requieren una derivación.
Revisamos los resultados.
Mejoras orientadas a lo que ocurre en campañas y conversaciones.
Tu marca mantiene la voz.
Tu equipo, el control.
Definimos qué puede responder el agente, qué información puede utilizar y cuándo debe intervenir una persona.
Podemos empezar por un canal o una necesidad concreta y valorar contigo los siguientes pasos.
¿El agente sustituye a nuestro equipo?
El alcance se define para cada proyecto. Puede asumir consultas habituales y tareas de seguimiento, con derivaciones al equipo para excepciones o decisiones que requieren intervención humana.
¿Podemos empezar solo con WhatsApp o correo?
Sí. Estudiamos un primer canal y sus posibilidades de integración antes de ampliar el recorrido.
¿Hay que contratar todos los servicios?
No. Podemos trabajar una campaña, una necesidad de email marketing, una acción de SEO off-page o un agente de IA con un alcance concreto.
¿Qué ocurre si el agente no sabe responder?
El proceso debe prever cómo reconocer los límites y derivar la consulta, sin inventar información ni compromisos.
¿Dónde se quedan a medias tus oportunidades?
En las campañas, en la respuesta o en el seguimiento. Cuéntanos qué quieres mejorar y estudiamos por dónde empezar.
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